Es terrible darse cuenta de que uno tiene algo cuando lo está perdiendo. Esto si no fuera terrible hasta sería gracioso. Pero no lo es, lamentablemente.Aún hoy, tantos años después basta con leer sus cartas para hacerme feliz. Para hacerme sentir que hubo un momento aunque haya sido sólo un instante en que él y yo estuvimos comunicados. Con él la relación era, o debo decir es mucho más fácil. Yo me ocupo de mis asuntos y él de los suyos. Me explico mejor: si yo me ocupo de no lastimarlo, de quererlo y respetarlo, no tengo ningun problema. Él, bueno, él.. el se ocupa de lo suyo, es decir de sus "ocupaciones" y sus cosas, cosas que nunca compartió, ni comparte conmigo~
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