24 de octubre de 2008

A veces pienso que todo lo que nos rodea es un espejo. Cuando nos miramos al espejo lo hacemos para ver como nos ven los demás o lo hacemos para ver como nos vemos? A veces lo que más odiamos de los demás son defectos de nosotros mismos. Los espejos pueden ser traicioneros, uno puede perderse en un espejo. Hay espejos en los que uno ve lo que quiere ver pero también ve lo que no. Hay espejos en los que uno no se reconoce.
El espejo a veces nos muestra justo lo que no queremos ver. Si no te gusta lo que ves en el espejo no ganas nada rompiendolo. El espejo no miente, nos muestra las cosas tal cual son y también nos muestra lo que nos falta.
Con nuestros ojos podemos ver todo, menos a nosotros mismos. Para eso necesitás un espejo. Mientras nos miremos en espejos equivocados solo tendremos destrucción. Hace falta mucho coraje para mirarse al espejo y aceptar lo que vemos. No existe el espejo que nos muestre lo que queremos ver, solo hay que mirar al espejo y aceptar lo que vemos, porque eso; nos guste o no, es lo que somos.

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